~Por su cara bonita (1)

Con tantas y tantas novedades suculentas que no paran de llegarnos de un tiempo a esta parte, para que nuestros bolsillos no se resientan inútilmente lo más común suele ser investigar un poco sobre esa posible futura lectura, ver reseñas y opiniones varias para, más o menos, ir sobre seguro (siempre teniendo en cuenta que cada persona es un mundo, pero para eso están esos rinconcillos que sabemos que poseen gustos afines a los nuestros ^^). Sin embargo hay veces en las que un libro en cuestión nos entra por el ojo, nos llama con su “canto de sirena”, y lo miramos y nos encandila aunque no sepamos absolutamente nada de él. Y no hace falta, porque ya nos ha enamorado simple y llanamente por “su cara bonita“, por esa PRECIOSA portada y puede que ayudado por unas palabras muy bien escogidas susurradas quedamente en su dorso.

Y ahí es donde nace esta nueva sección, una especie de wishlist muy superficial, todo hay que decirlo. Pero es así, una es humana y débil a la tentación. Y caprichosa, y si algo me entra por el ojo y me “roba el corazón”, LO QUIERO. Aunque quizá, como muchas veces cuando solo nos fijamos en el exterior, el interior no haga justicia.

¿Os ha pasado u os pasa también a vosotr@s?. ¿Queréis y compráis alguna vez un libro solo porque os ha enamorado su hermosa portada?, ¿o sois siempre cautos y esperáis a tener un poco de información sobre el mismo antes de lanzaros?.

En mi caso ya sabéis a qué grupo pertenezco… Así pues vamos con mi primera tentación, la cual ni siquiera está aún a la venta y por eso todavía no forma parte de mi estantería, pero lo hará :P:

Nota: Sinopsis y fragmento traducidos por servidora, así que disculpad si algo puede sonar raro o no está del todo bien >_<.
Nota 2: No me matéis si sucumbís a ‘su cara bonita’ vosotros también después de leer esta entrada XD.

PEGASUS, de Robin Mckinley

Una fantasía magníficamente escrita sobre la amistad de una princesa y su pegaso.

Debido a una alianza milenaria entre humanos y pegasos, la princesa Sylviianel es ceremonialmente ligada a Ebon, su propio pegaso, en su décimo segundo cumpleaños. Las dos especies coexisten pacíficamente a pesar de la barrera lingüística que los separa, dependiendo ambos, humanos y pegasos, de “magos-hablantes” especialmente entrenados como el único medio de comunicación real.

Pero para Sylvi y Ebon es diferente. Ellos pueden entenderse el uno al otro, lo que los acercará. Tanto que su vínculo se convierte en una amenaza para el status quo y posiblemente para la futura seguridad de sus dos naciones.

Sylvi se sentó en la cama. Algo se había movido muy rápidamente entre la ventana y las estrellas; algo no sólo rápido, sino grande. Allí, allí estaba de nuevo, más alto que la primera vez… No, se había ido de nuevo; no, no ido; se había depositado, vuelto y…

Ebon dobló sus alas en el último minuto para pasar a través de la ventana y aterrizó de manera bastante abrupta y dura, dobló las rodillas y rodó sobre su lado derecho, envuelto en sus alas, solamente haciendo un mínimo ruido para todo eso. Sylvi estaba fuera de la cama y arrodillada a su lado antes de que se pusiera en pie de nuevo.

Ow -dijo-. Debe haber una manera mejor. ¿No puedes dormir en algún lugar con ventanas más grandes?

¿Estás bien?

Caminó una vez alrededor de la habitación levantando la patas con cautela.

Si, no te preocupes. Se nos enseña a caer y rodar cuando aprendemos por primera vez a volar siendo unos bebés. Ellos me enseñaron con especial énfasis porque siempre he sido demasiado grande. Había muchos de esos agoreros cuando yo era una cría proclamando que sería demasiado grande para volar. ¡Ja!. Pero no te rompes nada si ruedas. ¿Estás lista para ir?.

Sylvi, aún confusa por su repentina entrada, se quedó perpleja.

¿Ir a dónde?

Fecha de salida Noviembre de 2010

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